De todo, como en botica. En prosa o en verso, con rima o sin rima. Experiencias, sentimientos. Propios o ajenos, no importa. Es la palabra sencilla y fuerte con que me me gusta expresarme. La palabra que es un poco mía, un poco como soy.

Cuando llegue tu noche



Cuando llegue tu noche
que no te queden cuentas por pagar,
no te queden palabras por decir,
no te guardes los besos sin dar.
No te queden perdones por pedir
no te quede pendiente perdonar.

Cuando llegue tu noche
no te queden caminos sin andar,
no te queden temores sin vencer
no te queden semillas sin plantar.
No te quede pendiente agradecer,
no te quede el amor sin celebrar,

Porque si no pagaste,
si callaste,
si guardaste tus besos
no pediste perdón
ni perdonaste.

Si no anduviste caminos
ni venciste temores
si no sembraste flores
ni fuiste agradecido,
la noche será oscura
por los pesos de las culpas.

Cuando llegue tu noche
vuela libre de deudas de la vida,
porque nada llevarás en este viaje,
la huella que dejaste, sólo tu equipaje
y las vidas que tocaste, el boleto de partida.

Cuando llegue tu noche
no le digas adiós,
dile presente.

Y al otro día,
como si nada...
amanecerá de nuevo
como obrero responsable de su turno.

Y quedará tu sol
en las vidas que sigas alumbrando
en aquellos a quienes tus palabras
continúen sosteniendo y abrazando.

Y quedará tu sonrisa
incorpórea
estampada en las almas,
tu mirada, en los ojos
que con inmenso amor miraste.

Y tu mano tendida
para ir quitando piedras del camino
de aquellos que te amaron y que amaste.

2 comentarios:

Elizabeth Wojnarowicz dijo...

Hay formas de decir que llegan hondo...tú sabes cómo hacerlo!

Patricia Gandaria dijo...

Gracias, Eli! siempre generosa, hasta con tus comentarios!