De todo, como en botica. En prosa o en verso, con rima o sin rima. Experiencias, sentimientos. Propios o ajenos, no importa. Es la palabra sencilla y fuerte con que me me gusta expresarme. La palabra que es un poco mía, un poco como soy.

Asunto resuelto.

 Me molestaste. Me salpicaste de fango, me enchastraste, me hiciste tropezar.
Pero no caí. Y te gané. 
Mira que resultaste floja. Llamé un albañil y te hice cambiar por otra.






1 comentario:

Sandro Centurión dijo...

De vez en cuando da gusto encontrarse con alguna baldosa rota. Un beso Pat.